Estuve en este seminario hace dos años [2008] y en ese momento introduje una investigación que acababa de hacer y que hacía referencia a que el diseño y la gestión de la ciudad son conceptos muy ligados al término de multiplicidad. Esto está publicado en el libro correspondiente al , Exceso y escasez en la era global, y no voy a insistir en este tema. Me gustaría en esta ocasión destacar sobre la idea de la ciudad que viene, en este momento de crisis múltiple. Creo que lleva a una situación un poco difícil porque en una condición de crisis múltiples, es muy difícil imaginar o pensar que somos capaces de definir el futuro. Pensamos en una situación tan crítica que es difícil pensar en adelante; ya es suficiente con pensar en mañana. Es muy difícil como idea tener esto.

 

Voy a tratar de defender que en los momentos de estas crisis múltiples es cuando se exponen otras vías y que es en esos momentos cuando se han producido los grandes realineamientos de nuestras sociedades. No sé si esta crisis es un paquete global o cuáles son las dimensiones que más pronto van a remitir, pero en cualquier caso me parece que se habla de una década perdida, y que los diez primeros años del siglo XXI no han servido para gran cosa. Esto lo hemos leído en la prensa, la década perdida. Yo no lo veo como una década perdida, aunque ha sido una década terrible por muchas cosas que han sucedido. Muchos cambios culturales, políticos, pérdida quizás de algunos modelos que eran referentes. Quizás es una década que refleja algo que ha venido pasando en las últimas décadas, quizás en los últimos treinta años. La sociedad occidental se ha movido según los patrones de una definición muy clara después de la Segunda Guerra Mundial. Ha ido funcionando sin darse cuenta de que había dificultades medioambientales, de recursos, dificultades sobre la manera en la que producimos las ciudades, de cómo habitamos, de cómo utilizamos el territorio.

 

Esto que Antonio González definía como las distintas crisis de hoy en día -medioambientales, demográficas, económicas, financieras, etcétera- son temas que ya estaban latentes desde antes. Nos hemos dado cuenta en esta última década, que no ha sido perdida, sino que ha sido un tanto extraña. Hemos descubierto que las ciudades han ensayado o están ensayando otros modelos y organizaciones, y que en este momento todos estamos de acuerdo en que estamos en presencia de una condición de la globalización muy importante y que hay teóricos que han asociado la globalización a la vulgarización, afirmando que en el fondo todas las ciudades serán iguales, todos los territorios tienden a ser lo mismo, y esto sería un aburrimiento. Yo voy a defender que los territorios no son iguales, ni van a seguir siendo iguales, sino que a lo que la globalización nos está llevando es quizás a otras oportunidades, a unos sistemas de comunicación y de información mucho más potentes y que quizás estos no son unos elementos negativos. Yo voy a hacer un canto a la ciudad específica y voy a estar un poco en contra de la ciudad genérica, idea esta última que se ha defendido y que algunas personas han respaldado demasiado fácilmente.

 

Es muy fácil señalar partes de la ciudad como genéricas y concentrarnos en la arquitectura de los grandes gestos, en los grandes museos, en los grandes aeropuertos, el resto qué más da. Pero creo que cualquier fragmento de ciudad, cualquier pedazo de territorio, hemos de entenderlo en sus nuevas condiciones y cada uno exige mucho cariño y mucho cuidado. Voy a hacer una defensa en favor de esta nueva condición global y a la vez una defensa de la especificidad del tratamiento y del diseño de la ciudad. bloques voy a utilizar experiencias de algunas investigaciones o temas que hemos tratado en los últimos años para hacerles ver que hoy en día, en este contexto de la globalización, se siguen dando cosas muy distintas y procesos muy distintos. El primero se referirá a los procesos sociales y urbanísticos con ritmos muy fuertes. A veces decimos Europa, la vieja Europa, ya no pasa nada, no hay grandes transformaciones.

 

No es verdad, en Europa están pasando muchas cosas. Lo que pasa es que a veces las gafas que utilizamos tienen una graduación anticuada y quizás no nos damos cuenta de lo que pasa. Yo voy a proponer ajustarnos las gafas para ver esto. Para ver esto también hay unos procesos de unos ritmos singulares, sin precedentes, que son a los que me voy a referir al principio. Voy a desgranarles tres bloques y unas conclusiones. El primer argumento tiene que ver con este fenómeno, que es el de la gran transformación que está ocurriendo en el este de Asia y que algunos autores han dicho: esto es fantástico, esto es el futuro; estas ciudades, que crecen y se desarrollan con una gran facilidad. Ésta es una hermosa fotografía, en la zona de Hong Kong, de una ciudad que se llama Shenzhen. Nuestra mirada es como la de estas escolares, que están admiradas ante este fenómeno tan extraño. Esta ciudad tiene once millones de habitantes, unas dos veces Madrid. Esto se ha construido en veinte años. Es un fenómeno que nunca había existido, es un proceso tremendo. Observan una ciudad que casi no tiene forma. Hay precedentes en la forma en la que se han hecho estas ciudades, por ejemplo Brasilia, que es una ciudad construida en el mismo periodo de tiempo con el objetivo claro de hacer una capital.

 

Aquí no se hace una capital sino una ciudad con actividad productiva, con servicios, con todos los elementos necesarios para producir una ciudad con una gran dinámica industrial. Ésta es la imagen con la que se fabricó Brasilia. Hay una época, la de la posguerra mundial, en la que los diseñadores imaginaban que, con ciertas ideas claves, se da una forma y se fabrica una ciudad de varios millones. Brasilia fue diseñada por Lucio Costa bajo con el famoso arquitecto Óscar Niemeyer. Lo curioso de este caso es que la ciudad surge en un territorio donde no existe absolutamente nada. Se pone una cruz y surge una ciudad en forma de avión, dijeron los fundadores de Brasilia. Esto no tiene nada que ver con el fenómeno actual de la transformación de las ciudades. Ahí están estas ciudades asiáticas, que, por ejemplo, entre Hong Kong, Guangzhou y Macao, tienen un conjunto de cincuenta millones de habitantes.

 

Una realidad  urbanística mayor que España, en un territorio más concentrado y más escaso. Con un sistema funcional absolutamente potente, que nos platea hoy en día cómo es la nueva lectura de la geografía. Se trata de una cuestión muy importante en nuestra manera de pensar la ciudad. La geografía debe todavía dominar y estar presente en la manera como la ciudad se puede diseñar, se puede tratar, se puede transformar En estos diagramas los ríos, las montañas son los que dan forma a esta ciudad millonaria. Podemos ver que la manera en la que estas ciudades de un ritmo trepidante se están produciendo son ciudades que engloban formas residenciales, formas de servicio, de actividad industrial, que se producen como una máquina pero con cierto elemento de control entre ellas. Ya no existe este formalismo a través del que se concibió Brasilia. Hay un eje a través del que se concibe todo. Brasilia es una ciudad bastante aburrida porque no se produce una verdadera ciudad desde un acto tan abstracto y tan independiente.

 

En estas ciudades pueden ver en una manzana viviendas de clase media, muy buenas, y de clases trabajadoras y todo esto funciona dentro de una lógica, que yo diría pocas veces estas transformaciones han producido unas ciudades como en este caso donde incluso la gente trabajadora vive en unas condiciones bastante razonables . Esto me parece que son cuestiones bastante importantes. La idea de la justicia social. Fabricar la ciudad quiere decir que la urbanidad puede ser utilizada por la mayoría de personas. La urbanidad no es algo que sólo pertenece a los que tienen mucho dinero, como la ciudad en Europa se había hecho a finales del siglo XIX. La ciudad tiene esta dimensión. Se propone una solución muy abierta, previo entendimiento de los accidentes geográficos. El proceso de coordinación entre las diferentes partes del diseño, es fundamental para asegurar la calidad urbana del proyecto, La primera conclusión de este fenómeno es que las ciudades están tomando formas distintas. Los diseñadores intervienen en estas ciudades con estrategias bastante diferentes de como se planteó Brasilia. Sistemas muy abiertos en la organización del territorio, que entienden la geografía y a partir de ella producen recintos más residenciales, de servicios, industriales, de actividad mixta.

 

¿Cómo intervenir en esas ciudades en las que el ritmo es tan fuerte? Es posible que estas ciudades cojan elementos de la forma urbana con ritmos relativamente distintos. La forma general de esta ciudad se configura también por edificios que responden a funciones distintas, a elementos de parques y jardines, elementos de actividades distintas como cines, galerías de teatros, y de áreas cívicas como restaurantes o plazas. Elementos que juegan. Son formas arquitectónicas más abiertas que quizás permiten que los cambios y los ajustes entre las piezas puedan tener otra armonía. Quizás en Europa, en la vieja Europa, se producen cosas parecidas, pero las gafas no las dejan ver. Éste es el corazón de Milán. Recientes investigaciones han demostrado que en lugar de estar la economía fuerte de Milán en este centro histórico, la economía se está desarrollando en estas zonas abiertas del territorio y casi nadie atiende estas zonas. Éste es un elemento de reflexión importante.Quizás nos estamos fijando demasiado en el corazón de la ciudad sólo, en este caso en Milán, y la verdadera economía la dinámica, la que crece la que se transforma está apareciendo en otros lugares.

 

Las ciudades evolucionan hoy de manera abierta. El concepto de recinto con vías periféricas, que llamamos cinturones, está obsoleto; estos siguen siendo parte de la estructura de la ciudad, pero la economía urbana tiene otras lógicas, otras formas

La primera observación a mi forma de ver es que las ciudades evolucionan hoy de una manera abierta. La idea que a veces algunos arquitectos o urbanistas han defendido es que las ciudades tienen unos recintos y unas vías periféricas, que llamamos cinturones en la ciudad y éstos cierran la ciudad va quedando obsoleta: En Madrid se llama M30, M40, M50 y la M60 y ya no saben donde más poner, ya que las ciudades siguen creciendo y desbordan los cinturones, porque las ciudades ya no resisten os cinturones. Son elementos de la estructura de la ciudad, pero ahora ésta tiene otras lógicas, otras formas. La economía urbana actual se rige por otros patrones. Quizás debamos ajustar las dioptrías de las gafas para reconocer estos procesos y dar respuestas de diseño correctas para esto. Alguien podría decir que lo que ocurre en Milán ya está bien, pero después se han dado cuenta que esta economía creciente no produce tan buena ciudad porque estas instalaciones de actividad productiva fuera de la ciudad sin servicios y sin transporte público finalmente no dan una buena ciudad. Y la gente que ha de trabajar allá debe utilizar el vehículo privado, caminar mucho, o utilizar medios que no son adecuados a la situación actual.En esta situación, incluso en Europa, cuando vemos la escala de estas transformacioneslos procesos que descubrimos con esta área de Milán entendemos que hay que afrontar otras cuestiones también.

 

Otra experiencia se produjo en Holanda. Es un país con poco terreno, mucho ganado al mar. Con una voluntad de que ese territorio tenga sus zonas agrícolas,su zonas de interés paisajístico. La lógica de este territorio es producir asentamientos densos, aunque se producen algunos nodos en los que las residencias se colocan en continuidad con el agua. Esto, por ejemplo, sucede en Rotterdam. La fabricación del suelo de la ciudad se hace a partir de la tierra que se saca del fondo del lago, lo que le da gran dificultad. Las formas en cómo trabajan en estos lugares obligan a entender que los procesos de fabricación de ciudad atienden mucho a cómo se pueden mezclar los usos. Por lo tanto, la ciudad se fabrica de esta manera. Pero la ciudad, como leíamos también en Asia, tiene formas que tienen claro lo que se consigue en la geografía.

 

Aquí en el proyecto de Nesselande, la creación de una nueva playa y de un paseo, organiza todo el territorio.Un elemento paisajístico de primer orden de conexión con el agua, que hace inmediatamente que los lugares más apetecibles o los servicios sean disfrutados por los usuarios. En invierno el agua dulce quedará helada y el lago servirá como gran plaza para patinar. Estamos hablando de formas de ciudad relativamente con pocos criterios de forma arquitectónica. La arquitectura es importante, pero son elementos que entran a jugar en esta lógica, en mi forma de ver, escenográfica incluso de alteración de la geografía como ahora señalaba. La primera reflexión para mí llega sobre esta cuestión: Las ciudades son abiertas, ya sea en ciudades en Asia como en Europa. En este punto insisto en que Europa está menos dormida de lo que imaginamos. Las necesidades residenciales son fuertes, quizás en España hemos dado más prioridad a fabricar vivienda que a fabricar ciudad y esto explica mucho acerca de la famosa burbuja inmobiliaria. Esto ha sido un fenómeno muy específico de España, respecto de Europa. Si en lugar de poner tanto énfasis en cuántas miles viviendas construíamos en cada sector hubiéramos dicho qué trozos de ciudad fabricamos y dónde lo hacemos, quizás el resultado o la presión que estamos viviendo con esta crisis hubiera sido menor.

 

La segunda reflexión para mí tiene que ver con las operaciones en la ciudades sobre todo en los proyectos dentro de la ciudad. Estos tienen dos pistas a mi forma de ver, que tienen que ver con su escala. En Europa en general hay otra manera de entender que podemos mejorar las ciudades a través de ciertos proyectos de envergadura. Éste es el caso de Lisboa. En ella se hizo un gran proyecto en el frente del agua para producir la Expo 98. Es lo que yo le llamo un big bang, aparece de repente. Es una gran operación pública que produce enorme cantidad de suelo que, siendo antes una zona industrial abandonada o con poco uso, se convierte en un nuevo centro para la ciudad de Lisboa. Las ciudades necesitan de ciertos proyectos que les den un vuelco, que les den una imagen nueva. Eso ha ocurrido en proyectos recientes en Valencia y en Zaragoza. Intentos de concentrar en algunos proyectos este tipo de actuación. Creo que a veces pueden ser necesarios, pero quería llamar la atención también sobre los límites y las conveniencias de los mismos. Seguramente hay pocos proyectos tan exitosos como el de Lisboa, que ha sido capaz de arrancar en ese trozo una operación que ha llevado a que la ciudad siga a la Expo. Al lisboeta, donde le gusta estar es en el casco histórico y en la zona de la Expo, que es la parte nueva. La idea es que estos proyectos permiten darle a estas ciudades una vuelta sobre sí misma. Es un elemento importante y aquí en Las Palmas de Gran Canaria también puede haber esta necesidad de discusión. En esta imagen de una maqueta de Nueva York, un grupo de personas con cariño y cuidado descubre el futuro.

 

Ésta es una de las ventajas de estos proyectos cuando los podemos encuadrar en la ciudad, porque permiten darle o imaginar la forma del futuro. Nosotros sabemos que conocemos bien la ciudad y la podemos ver, pero las de la ciudad del futuro nadie las sabe. El futuro no tiene forma, le hemos de dar la forma. Ésta es la exposición en Shangai, la Expo 2010. La mayor que se ha producido hasta el momento. Ésta es la siguiente, 2015 en Milán. Esta ciudad que antes decíamos que está dispersa en este sector, está buscando a través de una operación de este tipo en menor escala, pero un poco a la idea de Lisboa. La de Shangai tratará de explicar, como la de Nueva York, cual será la forma del futuro. En Milán pretenden desarrollar la forma en como la alimentación se desarrollará en el futuro. Cuestiones a las que antes el director del seminario se refería, en relación con nuestras crisis, se quieren resolver o abrir a la discusión a partir de algunas de estas experiencias, de cómo será la ciudad del futuro. Shangai nos dará algunas pistas. Milán nos quiere hablar de cómo la alimentación puede ser más racional, cómo nuestras ciudades pueden tener. La ciudad del futuro aún no tiene forma. Shangai tratará de explicarla, como en su día Nueva York. Y Milán, con la Exposición Internacional de 2015, quiere hablar de cómo puede ser la alimentación más racional; son pistas antes nuestras crisis mejor uso de los espacios, de los productos que producen.

 

Estas cuestiones van a poner sobre la mesa estos elementos.Una de las hipótesis en Milán es imaginar que desde este espacio se pueda tejer de nuevo un gran espacio del territorio. La forma del dibujo es una forma casi de la geografía natural reinterpretada donde las aguas funcionan como los sistemas de verde abiertos existentes, que pueden empalmar de un lugar a otro. Son estas las cuestiones que quizás el diseño a esta escala nos plantea. Muchas otras veces las ciudades se rehacen desde otra escala. Les voy a presentar a Dunkerque, que está al norte de Francia. Ustedes la conocerán, como yo, por las destrucciones, más que por los proyectos. En el siglo pasado fue barrida dos veces por la guerra. Es una ciudad estratégica entre Francia e Inglaterra. Por tanto, el paso de los aviones alemanes y el de los aliados hizo que cayeran muchas bombas sobre esta ciudad. Es una ciudad con una historia. Fotoplano y vistas aéreas históricas de la ciudad de Dunkerque. Palimpsesto de Dunkerque: sus diferentes murallas, edificios importantes, sistemas de agua. La revelación de la superposición de culturas en un mismo lugar físico puede dar pistas para enderezar la estrategia global que una ciudad debe seguir.

 

Influencia de los puntos importantes del Palimpsesto en la propuesta actual de ejes estructurantes para Dunkerque. muy profunda. Probablemente si miramos las imágenes de la ciudad, pensamos: vamos a reconstruirla toda nueva. Pero debajo de los edificios están las cimentaciones, los colectores y las murallas [Foto 27 y 28]. Fíjense ustedes que esa imagen cambia si empezamos a entender lo que son los elementos anteriores. Las distintas murallas de la ciudad, los edificios importantes, algunos reconstruidos y otros no. Yo creo que esta idea de pensar que las ciudades pueden tener proyectos de ambición, que a lo mejor no pasa por un solo logro, como pasaba en Milán, sino que son proyectos que pueden formar estrategias globales, pero que tengan en cuenta como la ciudad era, las cosas que estaban debajo de la ciudad y que son sistemas que fácilmente pueden llegar a recomponer una estrategia general para el centro. En una ciudad como ésta se pueden plantear con ambición. Ha padecido dos grandes desastres como casi dos terremotos, que fueron las dos guerras mundiales, pero quizás la forma de la ciudad puede volver a ser. Nosotros llamamos palimpsesto a este elemento que escribe una cultura sobre la otra y crea la superposición de estas culturas. De hecho, construcción, demolición, nueva construcción se pueden producir en una ciudad única. Ésta es un poco la ambición de una operación que es un proyecto urbanístico, arqueológico, de actividad económica, pero también residencial y de recalificación de la actividad existente. Son cuestiones que plantea esta ciudad, que hace un mejor uso de los recursos actuales, que en el fondo es la propia ciudad.

 

Las ciudades tienen raíces y hoy en día buscan su ADN. La ciudad regular no es un inventogriego que extienden los romanos y así hasta el siglo XIX; hasta la ciudad árabe es regular.Y la del siglo XXI tendrá una regularidad adaptada a sus necesidades

La tercera discusión la querría llevar sobre el tema de que nuestras ciudades tienen unas raíces importantes a no perder de vista. Recientemente hemos colaborado en una exposición que se ha hecho para Barcelona dado que la ciudad decidió celebrar los 150 años del Proyecto Cerdá (1855). Es un proyecto que hizo que la ciudad, que era solamente un centro histórico y el resto era vacío, pasara a una ciudad proyectada de la manera en que se ve en la imagen [Foto 29]. Descubrimos que esta regla o esta manera de hacerla ciudad, la ciudad del siglo XIX, tiene orígenes muy profundos y que tiene un futuro muy interesante. Ésta es un poco la conclusión de esta exposición. Estas ciudades están formalizadas de forma regular, en cuadrícula. El orden de las calles es el que hace la forma urbana. Viendo estos ejemplos, descubrimos en esta investigación que la idea de ciudad regular, que muchas personas siempre habíamos imaginado que nacía de los griegos y que los romanos la copian y luego ellos la distribuyen por Europa, y a partir del Medievo se repite y se retoma con la ciudad renacentista y luego la del siglo XIX, no es así.

 

Las ciudades tienen raíces y hoy buscan su ADN. La ciudad regular no es invento griego que extienden los romanos y así hasta el siglo XIX; hasta la ciudad árabe es regular. Y la del siglo XXI tendrá una regularidad adaptada a sus necesidades Por el contrario, se puede decir que este formato es algo innato en el hombre, es casi un hecho antropológico. En el diseño de la ciudad de hoy en día nos debe preocupar menos los objetos y más los sistemas. Estos sistemas regulares pueden tener formas cuadradas, rectangulares, más grandes, más pequeñas, orientadas dependiendo de la luz, del viento. Hay otras dimensiones. La idea de que la ciudad regular es igual en todas partes no es verdad. La idea de que la ciudad regular es un invento de los griegos no es verdad. Incluso la ciudad árabe, que siempre la hemos relacionado con la kasbah, es regular.A partir de la regularidad se puede fabricar la ciudad del siglo XXI, pero ésta no es la misma ciudad que la del XIX o del XX. En Barcelona cuando se acometió la mejora del frente de mar se hizo con sistemas regulares.

El proyecto Fresh Kills en Nueva York hace del reciclaje un parque en las afueras. La ciudad funcional, industrial, residencial no funciona. La gente quiere una ciudad en la que cuando pasea pasen cosas. Ahí es básico reencontrarse con la geografía

Aquí hay dos imágenes de 1985 y de 1992. En términos de escala de la ciudad es parecida, en términos de infraestructura y calidad del espacio es totalmente distinta. El resultado final es una reinterpretación de la regularidad a partir de los esquemas de Cerdá. Esto permitió a esta ciudad aproximarse al mar, con un sistema muy abierto y muy potente para permitir que los ciudadanos se acerquen al agua y los sistemas de infraestructura cojan otra cota inferior. Cada fase de la reinterpretación de la ciudad regular toma escalas distintas que corresponden también a las soluciones programáticas de cada momento. Lo que es imposible de imaginar es que como la ciudad del XIX nos gusta, vamos a construir la ciudad del XXI como la del XIX. Porque hoy en día debemos afrontar programas, necesidades, tiempos, inversiones totalmente distintos. Frente marítimo de Barcelona en 1985 y 1992. Acercando de nuevo la ciudad al mar, a través de una estrategia a diferentes escalas basada en la reinterpretación del Plan Cerdá. Hemos estado envueltos en el proyecto para el litoral de Las Palmas de Gran Canaria, estudiando la relación entre la ciudad histórica y el mar. Tenemos la impresión de que si la conexión entre el antiguo barranco y el agua pudiera liberarse y establecer de nuevo un gran espacio público, la ciudad se reencontraría con su frente marítimo. Cuando uno mira la evolución de cómo Las Palmas ha mantenido su relación con el agua, sea con el barranco o con el mar, uno se da cuenta de que es una ciudad que utilizaba estos dos elementos naturales.

 

La relación de Vegueta y Triana, mejorada hoy en día con la reducción del tráfico en la zona central, pero aún demasiado pendiente de la organización del asfalto, podría liberarse y convertirse más en una espina urbana en la conexión del centro histórico y permitir la existencia de un parque junto al mar que le diera a esta ciudad un espacio como la ciudad lo merece. Se estaba estudiando que incluso la marea llegara al nivel que estamos ahora y, por lo tanto, que el movimiento de la marea se reflejara en la plaza del agua inferior, con sus fuentes, permitiendo que los ciudadanos se dieran cuenta de los movimientos del agua. Londres era una ciudad que había renunciado al río, pero un proyecto ha permitido poner al río en marcha y ha convertido a Londres en una ciudad hermosísima, con espacios públicos muy interesantes junto al río. Estamos en una fase con unos proyectos que buscan la identidad, el ADN de la ciudad. Si el ADN de Barcelona era esta regularidad que le ha dado su origen desde el siglo XIX y su forma de ser, no es de extrañar que en Las Palmas uno de los elementos importantes sea este contacto con el agua que hace unos años resolvió con la Playa de Las Canteras. Que la relación con el Atlántico abierto y con el Puerto puedan ser uno de los elementos más apasionantes de esta ciudad en el futuro.

 

El proyecto Fresh Kills en Nueva York hace del reciclaje un parque en las afueras. La ciudad funcional, industrial, residencial no funciona. La gente quiere una ciudad en la que cuando pasea pasan cosas. Ahí es básico reencontrarse con la geografía Hemos visto escalas distintas y ritmos distintos, por tanto la idea de la globalidad no nos está llevando a procesos iguales y similares en todas partes. Quisiera solamente referirme a estas cuestiones que nos aprietan hoy en día y que nos permiten darle otra orientación a la ciudad. Las cuestiones del reciclaje de la ciudad. Hasta ahora nuestra forma de reciclar la ciudad han sido mandar los residuos fuera de la ciudad y alguien se ocupará. El proyecto Fresh Kills en Nueva York hace del reciclaje un parque para la ciudad a las afueras. Es un proyecto enorme que permite ver que estas cuestiones nuevas que las crisis nos han planteado, nos obligan a replantear las formas de actuar en la ciudad. Esto quiere decir producir espacios que la gente encuentre interesantes e innovadores. El futuro de la ciudad está en ver si somos capaces de que la innovación esté en la ciudad, o bien reconocer si la innovación está en los espacios más activos económicamente o tecnológicamente, en lo que se llama la industria relacionada con. Proyecto urbano-paisajístico para el futuro Parque Fresh Kills, a las afueras de Nueva York: Operación de reconversión de territorios usados para el reciclaje de residuos en un parque tres veces mayor el tamaño de Central Park.

 

Estudio sobre los flujos de usuarios y grados de atracción de las actividades propuestas. El conocimiento, que se va fuera de la ciudad, y por tanto pierde esta capacidad económica. Por tanto hay un esfuerzo enorme, titánico de investigación para entender cómo estas actividades funcionan. La ciudad funcional, industrial, residencial, no funciona. Nos gustan los lugares donde cuando yo paseo hay cosas que pasan en la calle, cerca de la gente, pero cómo se fabrica esto. Trabajando sobre los usos y qué usos son compatibles, qué nivel de compatibilidad, en qué horas, Por lo tanto, la ciudad se usa de distinta forma por la mañana que por la noche. Estas son cuestiones que a nuestra forma de ver todos estos diagramas presentados a continuación y que no tienen forma arquitectónica, tratan con un gran potencial, para llegar a discutir ciertas propuestas económicas. Las ciudades no se equivocan en encontrar estas direcciones. El proyecto de acercamiento al agua será más verde, o más mineral, pero acercarse al agua es algo que la mayoría de la población quiere. La apertura de la ciudad al mar en Barcelona ha sido el punto donde la mayoría de los ciudadanos han coincidido. La gente dirá las palmeras son demasiado pequeñas las luces están demasiado altas, pero es la opción principalmente aceptada mayoritariamente.

 

Yo creo que estas son las cuestiones básicas, son las cuestiones de la geografía de la ciudad, de cómo las ciudades se han colocado en el territorio. Quizás luego ciertas infraestructuras han cortado esta relación geográfica. Podemos hoy en día rehacer estas geografías para convertirlas en elementos que pertenezcan a la ciudad entendiendo que las ciudades batallan o se encuentran en una posición totalmente distinta como antes decía. Las ciudades son mucho más abiertas. Por tanto, hemos de tratar de entender los espacios vacíos de una ciudad. Son espacios en los que la nueva actividad puede encontrar su sede, actividad de la que crea sobre todo un valor cultural, económico interesante para la ciudad. Si no, vamos un poco en el camino de imaginar que vamos a fabricar una ciudad nueva fuera, con lo cual el territorio se resiente y se usa mal. Si las ciudades tienen unos entornos ocupados, reocupar esos territorios me parece que es una cuestión fundamental y es una cuestión en la que deberíamos invertir mucha investigación y creatividad.

Pasadas las crisis las ciudades no volverán a ser como antes. Las cuestiones energéticas van a pesar mucho. Hay todo un cambio de actitud, de no retorno a la situación anterior. La ciudad del futuro aún no tiene forma

Finalmente, a la luz del tema que este seminario nos pone sobre la mesa y a la luz de esta década,0 yo creo que ha sido una década no perdida, pero que ha sido de ruptura, de cambio. A mí me parece entender que quizás ahora sea un buen momento para tener una actitud algo utópica y ambiciosa para la ciudad. Utópica no en el sentido de una figura poética sino de una visión utópica en el de una lógica utópica, que es abierta, que piensa en grande y que piensa cómo ejecutarla. Estamos en un momento no de gran entusiasmo debido a la crisis, pero también en un momento de gran verdad, de acercarnos bastante a estas cuestiones que me parecen a mí van a ser cuestiones sin retorno. No creo que pasada la crisis volvamos a ser las ciudades como antes. Yo creo que las cuestiones energéticas van a pesar mucho. Hay todo un cambio de actitud, me parece que hay una cultura emergente, que es de no retorno a la situación anterior. Ahí es donde yo veo la necesidad de combinar estos esfuerzos que nacen y aparecen de muchos distintos frentes desde nuestra humilde aportación, desde el punto de vista de la ciudad, de cómo se forma, de cómo se transforma. Nuestra reflexión pasa por esta idea de decir que la ciudad hoy en día está sometida a unas tensiones globales fuertes, a una competencia enorme.Esto es cierto, pero las ciudades no deben ser genéricas, deben jugar con su propio ADN, con sus propias capacidades y necesitan ser fuertes. Esto quiere decir aunar esfuerzos, poner las cosas claras e ir sobre todo a entender que las dimensiones geográficas son dimensiones básicas, que son las dimensiones que más afectan o más interesan a sus ciudadanos y la actividad económica ligada a estas ciudades.