Ernesto Laclau , en Las Palmas de Gran Canaria, en 2011, durante el IV Seminario Atlántico de Pensamiento , titulado "Latinoamérica, laboratorio mundial".

Ernesto Laclau, en Las Palmas de Gran Canaria, en 2011, durante el IV Seminario Atlántico de Pensamiento , titulado “Latinoamérica, laboratorio mundial”.

 

La Nación / Buenos Aires  (13-04-14).-

 

Ernesto Laclau, una de las figuras intelectuales principales de la izquierda mundial en la segunda mitad del siglo XX, falleció hoy a los 78 años en España tras sufrir un infarto, informó su familia, según la agencia estatal Télam.

 

El también historiador y filósofo postmarxista, doctorado en la Universidad de Oxford -adonde llegó con el padrinazgo de Eric Hobsbawn-, falleció esta mañana en la ciudad española de Sevilla, adonde había acudido para brindar una conferencia, acompañado de su mujer, Chantal Mouffe.

 

Laclau, miembro del espacio kirchnerista Carta Abierta, vivía en Gran Bretaña desde 1969, y era profesor emérito en la Universidad de Essex (Londres), donde ocupaba la cátedra de Teoría Política y dirigía el Programa de Ideología y Análisis del Discurso. Igualmente ejercía como profesor de Humanidades y Estudios Retóricos en la Universidad de Northwestern (Chicago).

 

Invitado por el agregado cultural de la embajada argentina en España, Jorge Alemán, para brindar una conferencia esta tarde, Laclau había iniciado el día bien temprano con un paseo por las calles de Sevilla y un baño en la pileta, cuando se produjo el infarto que provocó su muerte, precisó Télam. La familia indicó que repatriará sus restos a la Argentina, para que “descansen en su país”.

 

Entre sus textos más conocidos destaca Hegemonía y estrategia socialista, hacia una radicalización de la democracia (1985) escrito junto a su mujer, una también prestigiosa politóloga franco-belga. Esta obra, embrión de las posteriores, los situó a ambos en el centro de los debates intelectuales de la izquierda en el ámbito académico anglosajón y latinoamericano. También son de obligada reseña Contingencia, Hegemonía y Universalidad. Diálogos contemporáneos de la izquierda (2003, escrito con Slavoj Zizek y Judith Butler), La razón populista (2005) o Debates y Combates. Por un nuevo horizonte de la política (2008).

 

En febrero pasado, en una entrevista con Télam, Laclau aseguró que “el futuro del proyecto popular pasa por profundizar las políticas distributivas que se aplican desde 2003″. De todos modos, el académico consideró que el modelo que lidera la presidenta Cristina Kirchner libra “una guerra de posiciones, y que para salir bien de ella debe profundizar el sentido de las políticas que implementa”.

 

“Cuando hablo de guerra de posiciones me refiero a un proceso cuyos resultados se verifican en el largo plazo. Por eso, para asegurar esta etapa de la contienda de ideas, el gobierno debe animarse dar pasos audaces”. Una de las voces más escuchadas por el oficialismo, Laclau evitó dar pronósticos sobre las elecciones presidenciales del año próximo en el país. “No puedo decir si Daniel Scioli es el sucesor de Cristina Kirchner porque soy londinense”, dijo hace casi dos meses.

 

Hace tres semanas, en tanto, estuvo en el Salón del Libro de París, con la delegación argentina, donde presentó su visión sobre el “democracia populares” en América latina junto a otras figuras vinculadas a la Casa Rosada.

 

Laclau destacó en su última entrevista con LA NACION, en noviembre último, que él ha tenido “un trato fluido y cordial con los presidentes recientes de la Argentina”. ”Con Cristina estuve tres o cuatro veces y tuvimos una relación muy cordial. La última vez, en 2012. Conversamos acerca de la situación política de América Latina, en un momento dado, incluso, hicimos algunos escarceos teóricos sobre Althusser y la verdad es que yo me siento muy satisfecho con la relación con ella y, sobre todo, con su proyecto”, dijo.

 

En ese momento, consideró que el gobierno de Cristina Kirchner “es populista en vocación y es menos populista en los hechos”. “Por razones históricas, ella no puede ser una líder populista en el sentido que lo fue Perón. Y entonces va a depender más de la negociación con diversos sectores de la sociedad civil”, definió.